Ante la “escenificación” del acuerdo entre Gobierno y sindicatos para subir el SMI, la CREEX –a la que está adscrita COEBA–, como único representante de empresas y autónomos extremeños, suscribe totalmente el rechazo de CEOE y CEPYME, tanto al fondo como a la forma de una decisión en la que nunca se ha buscado un acuerdo con las organizaciones empresariales.
En el fondo, según señala Javier Peinado, secretario general de la CREEX, porque se ha justificado la subida en el objetivo de alcanzar el 60% del salario medio. Sin embargo, los datos usados por la supuesta comisión de expertos del Ministerio para sostener esto están en entredicho, y han sido cuestionados por el Instituto de Estudios Económicos, usando datos oficiales para un cálculo más real y que demuestra que esta recomendación de la UE (que no obligación) ya está cumplida. “En territorios como el extremeño, además, este porcentaje ha sido sobrepasado con mucha mayor amplitud”.
También en el fondo porque, de nuevo, el Gobierno se muestra muy ágil para convidar con dinero ajeno, pero se niega cuando le toca lo propio. Esto es así porque la propuesta de subida del SMI que llevaron CEOE y CEPYME a la negociación fue del 1,5% “que es la que el propio Ejecutivo ha aprobado para los empleados públicos; ¿cómo es que sirve para ellos y para el sector privado no?”.
Igualmente, se da esta práctica incoherente cuando el mismo Gobierno se niega a la desindexación de los contratos públicos al hilo de este incremento: “si las empresas tienen en vigor contratos públicos de obra o servicio que se licitaron y por los que se concursó con unas determinadas condiciones y costes, ¿por qué ahora, que es el Gobierno el que unilateralmente modifica los costes, se niega a que se revisen para ajustar a la nueva situación?”.
Por otro lado, Peinado ya ha advertido de otro doble efecto que tendrá esta subida. El primero es el efecto dominó, que si se sube el sueldo a quienes generan menor valor añadido, el resto de categorías también van a exigir una subida, generando un incremento de costes y, por tanto, inflación. El segundo es que este SMI (al que hay que añadir los costes de cuotas sociales y otros impuestos) va a actuar como barrera de entrada al mercado laboral de los colectivos más vulnerables, especialmente jóvenes y mujeres.
Respecto a la forma, el dirigente empresarial extremeño recuerda que ya van seis años en los que no se tiene en cuenta a las organizaciones empresariales para unas decisiones que impactan en el diálogo social y la negociación colectiva, lo que supone un nuevo golpe a una fórmula que ha sido durante 45 años pilar de la estabilidad, la cohesión y la paz social en España.

